Avisar de contenido inadecuado

DISCERNIMIENTO - Inteligencia para el alma

{
}

Por qué hay personas que nos irritan de manera exagerada?, ¿a qué se debe que determinadas actitudes logren "sacarnos de nuestras casillas"?, ¿ qué desproporcionado poder tienen ciertos detalles insignificantes que nos hacen perder el control y " ponernos de los nervios"?

 Todos hemos experimentado, antes o después, cómo alguna persona "cruzada" en nuestro camino cumplía el desagradable oficio de " sacar lo peor de nosotros". Son momentos en los que, desde nuestro inconsciente, aflora la llamada sombra o territorio psicológico que almacena los registros más dolorosos de nuestra infancia.

La sombra se ha nutrido  de experiencias pasadas con determinadas personas, que no han tenido, precisamente el papel de "hadas madrinas" o de "magos salvadores", sino más bien hicieron de "tiranos" y de "brujas". Con el paso del tiempo, nuestra mente no se ha vuelto a ocupar de tales recuerdos, y dado que fueron sepultados en el sótano psicológico, no fueron entendidos y resueltos. Al cabo de los años, de pronto, en la convivencia con una persona que en principio nos resultaba fascinante, estalla un inesperado clic que nos irrita y hiere, abriendo la puerta de conflictos antiguos que, en muchos casos, precisan psicoterapia.

Sucede que en el incansable proceso de maduración y transparencia que la Vida somete al ser humano, nos vemos atraídos y a la vez atrapados en algunas relaciones que, insólitamente, parecen sobrevivir hasta no drenar toda la toxicidad de antiguas cicatrices nuevamente abiertas. La finalidad de esta perturbación pretende invitarnos a transmutar la insoportabilidad que nos produce algo que "vemos" en quienes nos rodean, drenando nuestras viejas y  anquilosadas heridas hasta hacernos prácticamente inmunes a lo que todavía nos descentra y consigue "amargarnos la existencia".

La figura del jefe autoritario como proyección  del padre radical, la figura de la esposa controladora como poyección de una madre dominante, la figura de un hijo "difícil"como proyección de lo que no nos gustó de nosotros...Se trata de múltiples figuras que se repiten como constelación familiar que orbitó en nuestros primeros años de vida y que seguimos proyectando en sucesivos escenarios, mientras aprendemos a resolverlas e integrarlas.

Atención ante aquella conducta ajena que despierta nuestra aversión. Recordemos que las críticas y menosprecios que formulamos envuelven proyecciones de partes nuestras sin resolver. Apectos que en alguna medida no aguantamos en nosotros mismos y "vemos" insoportables  en los demás. Cuando uno se enfrenta a semejantes situaciones, significa que que la Vida nos señala un trabajo pendiente, así como la oportunidad de ampliar el viejo yo hacia un espacio interno que reclama revisión. Una vez lograda la desafección ante conductas anteriormente odiadas, se podrá acceder a un nuevo nivel de consciencia.

Sucede comúnmente que en situaciones familiares que creemos controladas bajamos la guardia, y es precisamente cuando, de pronto, despierta el dragón que vive escondido en las profundidades de nuestro inconsciente haciendo estallar el conflicto. Un conflicto emocional  que suele comenzar con un detalle desbordó el vaso y que, si se analiza con precisión, no es más que un reflejo del miedo y la impotencia que nuestro niño interior registró. la irritación es una inconóda cruz, pero también supone una gran oportunidad de "mover fiicha" en el tablero del Gran Juego del Conocimiento y la Comprensión de uno mismo. Sin duda, el objetivo de iluminación  más importante de la Vida...:)

Tomado de: El Faro de Reiki Usui

{
}
{
}

Deja tu comentario DISCERNIMIENTO - Inteligencia para el alma

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre