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Neptuno en Acuario

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Este año, bien lo sabemos todos, ha sido un año con muchas pruebas, desde un punto de vista astrológico tuvimos que sobrevivir a una configuración planetaria muy compleja y que para muchos de nosotros fue agotadora, la ya mítica T cuadrada Cardinal. Y como si fuera, poco a poco los planetas fueron ingresando en su fase retrógrada hasta un punto en que llegamos a tener a Júpiter, Urano, Neptuno, Quirón, Plutón, Mercurio e incluso a Venus en esta fase. Ya poco a poco todos van saliendo de esta fase. Primero fue Plutón en septiembre, hace unos días atrás Quirón y el día de hoy Neptuno. Esta combinación de T cuadrada y retrogradación, nos ha tenido, dándole vuelta a nuestra cabeza, una y otra vez. Nos ha hecho dudar y verbos como Recapacitar, reconsiderar, revalorizar y en general todos los que inician con el prefijo re- han sido los más utilizados.

 Este 6 de noviembre Neptuno iniciará su paso directo por el signo de Acuario, luego de una estadía de 5 meses en retrogradación. Neptuno es un planeta con una fama un poco extraña, para algunos es la ilusión, los sueños, las grandes aspiraciones, para otros es confusión, duda, escapismo. Ambos tienen razón la complejidad semántica de Neptuno, es inmensa como inmenso es el mar.

 Neptuno es impredecible y temperamental, no en vano Poseidón su equivalente griego, era un dios al que temían. Poseidón podía ser bondadoso o implacable. Por eso gobernaba el Mar, pues esta gran masa acuática que abarca dos terceras partes de nuestro planeta, es fuente de vida, pero también puede ser traicionero. El mar es totalmente impredecible y todos los seres acuáticos que encontramos en nuestros mitos y leyendas poseen esa dualidad, un ejemplo: lo podemos encontramos en las sirenas, que con su canto volvía locos a quien lo escuchaba, pero también brindaban la sabiduría, incluso para el propio Freud, las sirenas eran una intelectualización de la mezcla del peligro y la belleza. Sí, Peligro y Belleza, dos conceptos que debemos agregar al mundo neptuniano. Neptuno es la idealización, desde la idealización del amor, del trabajo perfecto hasta la propia idealización de nuestros sueños, de nuestra persona. Neptuno, es en otras palabras el deseo de reinvindicarse para alcanzar el paraíso perdido, pero Neptuno, también es el pecado que debemos expiar para llegar ahí de nuevo. Pecado y Salvación, son dos vocablos más, para nuestro léxico neptuniano.

 El sentimiento que genera Neptuno en su paso retrógrado es el de confusión y contradicción, es lo que muchos conocemos como la bruma neptuniana, en donde no estamos seguros que encontraremos, y al igual que con la neblina no sabemos si se oculta una isla paradisiaca, un risco o un iceberg. Mientras Neptuno está retrógrado parece que andamos a ciegas. Nuestras acciones especialmente, las que llamamos “pecaminosas” nos carcome internamente una y otra vez. Por eso, es que las drogas, y todo aquello que nos de una escapatoria a esta “realidad” nos tienta como lo hizo las sirenas con Ulises. Pero, ese mundo en donde la culpa nos acecha y la expiación la buscamos en el Autosacrificio, se va alejando, la bruma se empieza a despejar y un Neptuno directo se avecina.

 Neptuno directo, por lo general nos presenta un panorama muy distinto. Este planeta en su fase directa nos despierta a las musas, nos da la tranquilidad, aumenta nuestros sentidos y nuestra imaginación. Nos da la creatividad y al igual que con las sirenas nos da esa poder de encantar a los demás, claro ese encanto dependerá de donde se de este tránsito en tu carta astral y en donde se ubique tu Neptuno natal. Neptuno en Acuario, posee también las cualidades acuarianas, el deseo de ayudar a la humanidad, de utilizar la tecnología para acercarnos a nuestros sueños. Neptuno en Acuario es compasión y caridad.

 Neptuno no transita solo por Acuario, lo acompaña Quirón con una diferencia de apenas un grado de aproximación el uno del otro. Esta alianza, en especial ahora cuando ambos se encuentran directos, nos guía a liberarnos de nuestros temores, nuestras dudas, nos invita no sólo a desinfectar la herida, sino a cauterizarla, para que de una vez por todas deje de sangrar. Con Neptuno-Quirón en Acuario, no resulta tan difícil abandonar viejos hábitos, ni dejar atrás situaciones que envenenan nuestra psique.

 Cuando Neptuno se encuentra en directo, escuchamos muy dentro de nosotros ese suave sonido: el rumor del oleaje. Neptuno que tiene que ver con la introspección y la nostalgia. Nos hace navegar hacia nuestra felicidad.

 Pensar en Neptuno, es recordar la primera vez, que viste el mar. ¿Lo recuerdas? ¿Te intimidó o te sentiste en libertad? Piénsalo bien, porque estos son los cuestionamientos que sugiere Neptuno: ¿Qué o quién te intimida? ¿Por qué lo hace? ¿Qué te da el sentido de Libertad? ¿Con quién te sientes libre? Sí, la libertad es el nombre de este velero, y las aguas son las de Neptuno en Acuario

Tomado de: Amigos de las Estrellas

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